viernes, 14 de noviembre de 2008

“La pérdida del yo” por Daniela Boueche

“La pérdida del yo”

Se ha podido observar poco a poco a lo largo del tiempo como el ser humano se empeña en perder su identidad natural, su autonomía y autenticidad.

Se está perdiendo el ser humano en si y se ha comenzado a crear un “ser capital”, somos números, tratos, condiciones, precios y a su vez desprecios. Esto significa en cierta forma como nuestra propia facultad natural de considerarnos un “ser social” se convierte hoy en día en nuestra propia destrucción; perdemos la particularidad de ser el centro y núcleo de un todo para pasar a formar simplemente parte de ello y dejar de ser la esencia; mucho tiene que ver a su vez el hecho de que perdemos contacto directo con los ajenos, cómo una sociedad globalizada nos devora sin siquiera notarlo, valiéndose en primera instancia de la propia des unificación personal por la que pasamos.

Actualmente buscamos todo aquello postmoderno, lo cual a su vez deja de serlo para ser lo actual, en el instante preciso en que se aplica a nuestro momento presente. Como indicara Jean- Francois Lyotard “El ‘post’ de postmodernismo indica una conversión. La idea de modernidad esta atada al principio de que es posible y necesario romper con la tradición e instaurar una manera de vivir y de pensar absolutamente nueva, es más una manera de olvidar o de reprimir el pasado, más de repetirlo que de superarlo, lo deseen o no, todo tiene una base precedente. ‘Olvido inicial’. En pocas palabras, el ‘post’ no es volver al pasado para tomar lo mejor de el, sino por el contrario olvidar todo lo relacionado a éste”. 1

Como alguna vez escuché: “Querer olvidar algo es recordarlo para siempre”. El ser humano se empeña cada vez más en no volver a cometer los errores que han marcado el pasado de la humanidad, pero se ven repeticiones absolutas, peleas por poder, por un lugar, un reconocimiento, injusticias, guerras, el deseo de protagonizar; todo muestra que somos un reflejo de lo que alguna vez fuimos como seres vivos y sociales incapaces de negar nuestras raíces.

Un perfecto ejemplo de ello es lo que actualmente está haciendo el ser humano, está “creando realidades”, comenzó con réplicas, imitaciones de vida, plantas artificiales, comida en cápsulas, etc., ha llegado al punto de comenzar a crearse a si mismo, es increíble cómo la invención de la primera prótesis, en sus inicios simples objetos de madera que ocupaban el lugar de alguna extremidad, después de la madera fue intercambiado el material por metal, plástico, silicona, etc.
1. Jean-Francois Lyotard. –Definición de postmodernidad-
Hemos llegado hoy en día al punto en que es casi imposible percibir la presencia de una prótesis, perdemos lentamente la idea de ¿Qué significa realmente el ser humano? Nos hemos preocupado tanto por llenar vacíos, no hay otra forma de explicar el hecho de que estemos creando universos, la creación de inteligencia artificial, la amenaza construida por el hombre contra si mismo, la tecnología que nos suplanta, el control sobre los individuos, las corporaciones como entidades poderosas y superiores, nuestra paranoia de poder llegar al punto de controlar la naturaleza y sentirnos omnipresentes, poder diferenciar entre lo real y lo ficticio. No se ve muy lejos el día en ya no sea difícil solamente diferenciar una prótesis de un miembro o extremidad real, sino poder diferenciar a un ser humano de una “réplica” de éste.

Es tanta la necesidad interna del ser humano por saber cuál es su verdadero origen, el principio de todo, la creación primera de la creación, el núcleo de todo, que en su camino hacia la respuesta de esto olvida de lo esencial que es aprovechar su existencia, según la teoría Darwiniana, tenemos cuatro millones de años de evolución física (aún poco probable tomando en cuenta de nuevo el punto de las prótesis), pero la evolución cultural, que implica en gran parte la mental, es infinita, obtiene retazos del pasado, recuerdos, se filtra y sustrae, retoma, procesa y crea, y todo esto en un ciclo tremendamente infinito, “no existe ningún arquitecto para la vida, somos solo el resultado de átomos, tiempo y matemáticas” 2, cosas a su vez infinitas.

Otra prueba perfecta de lo que hacemos con la humanidad es la “globalización”, como cita Jean Braudillard: “La violencia de la globalización es viral, se mueve por contagio, procede por reacción en cadena y poco a poco destruye nuestros sistemas inmunológicos y capacidades de resistencia”.3
La globalización no hace otra cosa que buscar hacernos perder nuestro valor propio y único, mismo que crea a su vez el valor como sociedad y conjunto, para ponerle precio y valor monetario, somos productos, consumidores y ganancias. La pérdida de aquel lado “humano” del “ser humano” (irónico), la libertad, la cultura y la democracia de cada persona, en pocas palabras la individualización, para pasar a formar parte de un conjunto como lo es un gobierno que aun estando conformado por una masa de gente, quiere creer (solo cree) que aun conserva su propiedad de singularidad.

En el presente todo es negocio, acción y reacción.
2. “Lo que aún no sabemos, somos reales?”.
3. Jean Baudrillar. “La violencia de la globalización”.

Antes se luchaba por los modos de producción y ahora se lucha por los modos de definición, pero en realidad significa la misma cosa. El modo de producción sigue siendo muy importante cuando seguimos hablando de sociedad de la información, del conocimiento, etc. Pero es cierto que durante las últimas décadas le hemos dado más importancia a la globalización, a la dominación del capitalismo, a las rupturas de las sociedades. Creo que hay en muchas partes del mundo una conciencia creciente de que hay que volver a más control, más regulación, puesto que las desigualdades y la falta de paciencia aumenta. Se necesita más intervención del Estado. Lo importante es que nuestra vida cotidiana, personal, política, a través de los medios ya está hablada y expresada en términos culturales.

“Hablar de globalización es algo aceptado por todos. En cualquier caso, globalización, internacionalización, mundialización... no hacen referencia a nada nuevo. Lo que hay es una ruptura casi total entre el mundo económico y el resto de la sociedad, ruptura que ha sido definida como capitalismo. La globalización significa antes de nada una desvinculación extrema entre actores e instituciones. Es decir, por debajo del nivel mundial económico hay un fuerte debilitamiento de lo social, y la primera víctima es la ciudad; hay menos y menos ciudades, y más flujos, más megalópolis.” 4

Puede tomarse a la guerra como un muy factible y funcional proceso de capital, como una inversión a futuro, considero que es el punto más alto de la falta de juicio que hemos logrado cosechar y tener, siendo la muerte el punto máximo de individualización y el fin predestinado para todo ser.

Los medios de comunicación masiva, llámense tele, radio, periódico, etc., que en primera instancia fueron creados para dar “claridad y transparencia, al igual que veracidad” a la información, dicha que tiene como receptor al publico en general sin hacer distinción alguna de status social, educación, raza ni nada, son estos mismos quienes se han concentrado ya no solo en dar a conocer los hechos verosímilmente, sino en “crear una historia” o la mejor historia que sea capaz de atraer al espectador y obtener la mayor ganancia posible de ello, olvidándose de su trabajo inicial, la obligación de informar tal cual sucedió todo; muestra perfecta de cómo la dignidad humana a pasado a más que ser un valor, a ser negocio, a que el gusto de vivir o la desgracia (o suerte) de morir se vuelve una playera, un sticker o una nota periodística, llegando al punto de hacer de éstos sucesos tan fuertes, sucesos comunes y corrientes, llegando a lo cotidiano y normal. El problema actual es saber si la preocupación de la audiencia es un factor de eliminación de los mensajes más complejos. Es decir, que como la gente quiere cosas más sencillas desaparecen los programas más complejos. La industria del conocimiento significa básicamente altas tecnologías, que crean una ventaja en el mercado al aumentar la productividad y crear nuevas demandas.

4. Alain Touraine. “Hablando de globalización”.

Todo esto son muestras de cómo el ser humano pierde poco a poco esa sensibilidad hacia las cosas con relación en los sentimientos de lástima, compasión, remordimiento, ayuda y apoyo al prójimo para entrar en una etapa y un mundo de autocompasión, avaricia y envidia, odio, deseo de posesión y poder, y de ceguera colectiva a cambio de procesos y actividades autodestructivas. La violencia de la globalización en si, no es otra cosa que el proceso del ser humano y las acciones de querer acaparar todo para si mismo pasando por encima de los demás y olvidando que somos por naturaleza “seres sociales” y que el aislamiento fue siempre y seguirá siendo el comienzo de la extinción, y deberemos tomar conciencia de que no existirá poder alguno cuando no haya a quien ordenar, política, social o económicamente.

Podemos culpar a muchos de éstos fenómenos o cambios, varias circunstancias que se están presentando en la actualidad con las personas. Un suceso que nos afecta muy directamente y que es fácil de visualizar es el problema que existe en los estudiantes, cada vez son más aquellos que dejan inconclusos sus estudios, vetadas sus capacidades y empañados sus ideales; factores externos como la economía por la que actualmente atraviesa nuestro país y país vecino Estados Unidos de Norte América, el cual nos afecta muy de cerca, la carencia de valores morales y culturales, el desasosiego físico que esto ocasiona, todo influye, pero algo que más que influir, marca, es la paranoia de inseguridad que nos acongoja, la inseguridad atrae intranquilidad, ésta a su vez desconfianza, la cual atrae stress, y éste, miedo, y el miedo violencia; es una cadena que va en aumento y que se conforma con cada individuo como eslabón, estamos sumidos en un trance de individualización, el estancamiento creativo y depresión son emociones diarias, se tiene una identidad creada y subjetiva en un caos real y objetivo. Se cae día a día en la ociosidad. La libertad es un sueño y lo liberal una costumbre, “La religión se convierte en el opio del pueblo” –Marx-, aunque la moral no depende de la religión.

Recordemos que los racionalistas pensaban que la base de todo conocimiento humano está en la conciencia del hombre. Y recordemos también que según los empiristas todo el conocimiento del mundo viene de las percepciones. Son éstas las razones por las que todo aquello exterior marca tanto a nuestra propia persona, nuestras sensaciones, “somos en gran parte lo que pasamos”, el mundo es exactamente como lo percibimos o como se presenta a nuestra razón?, considero que un poco de ambos, existen disposiciones en nuestra razón y éstas disposiciones marcan todas nuestras percepciones.

Todo lo que vemos lo percibiremos ante todo como un fenómeno en el tiempo y en el espacio. Kant llamaba al tiempo y al espacio “las dos formas de sensibilidad del hombre” y subraya que estas dos formas de nuestra conciencia son anteriores a cualquier experiencia. Esto significa que antes de experimentar algo, sabemos que, sea lo que sea, lo captaremos como un fenómeno en el tiempo y en el espacio, por que no somos capaces de quitarnos “los lentes” de la razón y de nuestro capital simbólico, el asombro hacia las cosas nuevas es el motor de la mente para pensar.

Se debe tener prudencia con la información en general, regular la información es un paso hacia la dictadura. Nuestra tradición nos dice que
la libertad de expresión, de prensa y de opinión ha sido un elemento fundamental de democratización.

He aquí que el Postestructuralismo busque reafirmar la importancia de la historia y no solo de tratar de crear un nuevo presente, se dice que los postestructuralistas son más o menos “postmodernos” conscientemente, pero pocos de ellos se han autodefinido como “modernistas” al aceptar un presente completamente nuevo y diferente, el cual piensan se creó de la nada y sin precedentes. La eterna pelea entre lo diacrónico y lo síncrono (a través del tiempo y de un momento determinado).5





1. Jean-Francois Lyotard. –Definición de postmodernidad-
2. “Lo que aún no sabemos, somos reales?”.
3. Jean Baudrillar. “La violencia de la globalización”.
4. Alain Touraine. “Hablando de globalización”.
5. Del texto de “Postestructuralismo”. Tratado en clase.

Daniela Boueche Mat.86392

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